Historia de la marca Loewe: de un taller madrileño a un icono global del lujo

La segunda casa de moda de lujo activa más antigua del mundo. No es Chanel, no es Dior. Es Loewe, una marca que en 2026 celebrará 180 años desde su fundación en Madrid. Y hay algo simbólico en el hecho de que precisamente ahora, cuando la industria del lujo busca desesperadamente autenticidad, sea esta empresa española basada en la artesanía del cuero la que reciba una segunda vida.
Desde 1996, Loewe forma parte de LVMH, el mayor conglomerado de lujo del mundo. Pero, a diferencia de sus homólogas francesas del grupo, Loewe siempre ha apostado por algo diferente: la artesanía en lugar de los logotipos llamativos, una elegancia serena en vez de las tendencias de la temporada. El bolso Puzzle de 2015 se convirtió en un icono no porque todos los influencers lo llevaran, sino porque simplemente estaba diseñado de manera brillante. En marzo de 2025, la marca anunció nuevos directores creativos (el dúo McCollough y Hernandez), así que comienza un nuevo capítulo.
La historia de Loewe es el relato de cómo sobrevivir casi dos siglos, conservar la identidad y no perderse en la carrera global. Desde un taller de cuero en Madrid hasta la Casa Loewe y unos ingresos anuales de 885 millones de euros, esta historia muestra una evolución que merece la pena observar de cerca.

Raíces y desarrollo temprano
En 1846, un grupo de artesanos españoles fundó un pequeño taller en la Calle Lobo de Madrid (hoy conocida como calle Echegaray). Fabricaban carteras, cinturones, estuches, objetos pequeños pero resistentes. Durante más de una década, la empresa operó sin mayor notoriedad, hasta que en 1872 apareció Enrique Loewe Roessberg, un joven alemán con talento para los negocios y la organización. Adquirió participaciones, cambió el nombre a “E. Loewe” y en 1892 trasladó el taller a una elegante sede en la Calle Príncipe 39. Ese fue el primer paso para convertir la manufactura en algo más grande.
En 1905, Alfonso XIII concedió a la empresa el título de proveedor de la Corte Española, lo que abrió las puertas a los salones aristocráticos. Loewe comenzó a abrir boutiques en Barcelona (años 1910), y en 1939, a pesar de la guerra civil, inauguró su tienda insignia en la Gran Vía de Madrid. J osé Pérez de Rozas (desde 1938 hasta los años 70) desarrolló una escuela interna de artesanía y una manufactura, asegurándose de que el cuero siempre fuera perfecto.
Anagrama, Amazona y el nacimiento de los iconos
Los años 60 y 70 marcaron un punto de inflexión. En 1963, Loewe presentó su primera colección de prêt-à-porter y abrió una boutique en Londres. En 1970, Vicente Vela diseñó el Anagrama, cuatro “L” entrelazadas, hoy uno de los logotipos más reconocibles del sector. Dos años después, en 1972, apareció la primera fragancia femenina. Y luego los bolsos: Amazona en 1975 y Flamenco a finales de la década. Estos dos modelos han perdurado hasta hoy, con ligeras modificaciones. Fue entonces cuando Loewe dejó de ser únicamente una casa española y empezó a pensar en términos globales, aunque la verdadera transformación llegaría unos años más tarde, tras la adquisición corporativa.

Transformación bajo LVMH y dirección actual
1984 fue el momento en que Loewe dejó de ser solo una empresa familiar. El paquete mayoritario fue adquirido por Enrique Loewe Knappe y Enrique Várela Urvois-Spinola, pero el verdadero punto de inflexión llegó dos años después. En 1986, el grupo LVMH compró los derechos de distribución y, una década más tarde, en 1996 (exactamente en el 150 aniversario de la marca), adquirió Loewe en su totalidad. Fue entonces cuando comenzó la era de la construcción sistemática de su posición global.
Eras creativas
Narciso Rodríguez (1997-2000) aportó a la marca un minimalismo moderno, pero no permaneció mucho tiempo. José Enrique Oña Selfa (2000-2007) continuó las líneas, aunque sin grandes fuegos artificiales. Stuart Vevers (2008-2013) intentó llevar Loewe hacia la elegancia británica, pero la verdadera revolución la realizó Jonathan Anderson. Desde 2013 hasta marzo de 2025 creó el icono Puzzle (2015), lanzó Casa Loewe (desde 2016, espacios que combinan tienda y galería) y el Loewe Foundation Craft Prize (2016, premio para artesanos). ¿Colaboraciones? Studio Ghibli, Paula’s Ibiza, una serie de “capsulas” que destacan la cultura y la artesanía.
El 24 de marzo de 2025, Jack McCollough y Lazaro Hernandez (conocidos por Proenza Schouler) asumieron el mando. Su objetivo es fusionar la artesanía española con la energía neoyorquina, y su primera colección Amazona 180 (2026) hace referencia al 180 aniversario de la marca. Una continuidad capaz de renovarse. Será interesante ver cómo se traduce esto en la práctica.

Historia de la marca Loewe
Cada bolso de Loewe es un poco como la huella dactilar de un artesano. Porque aquí el trabajo manual sigue marcando los estándares, incluso cuando la competencia apuesta por líneas industriales.
Materiales y técnicas que definen Loewe
Cueros españoles y europeos, nappa de un grosor aproximado de 0,7 mm, grabado del anagrama ( cuatro “L” dispuestas en un cuadrado), marquetería de cuero que recuerda a un mosaico. Suena técnico, pero son precisamente estos detalles los que hacen que el bolso no parezca “pegado a máquina”. En Madrid funciona la Escuela Loewe, donde se forman artesanos en técnicas de hace décadas, combinándolas con soluciones constructivas modernas.

Iconos
Amazona (1975) es una forma moderna inspirada en el bolso de médico, rígida, geométrica, con un característico cierre. Flamenco de los años 70 es lo opuesto: una bolsa blanda con cordón ajustable que se adapta al contenido. Y luego está Puzzle (2015), ingeniería en estado puro:
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Paneles de cuero | ~41-75 (dependiendo de la talla) |
| Tiempo de realización | 40+ horas por ejemplar |
| Característica | Plegable en plano sin daños |
La precisión geométrica de Puzzle demuestra que el lujo no es solo estética, sino también la matemática del material.
Surplus Project utiliza excedentes de cuero, los estudios de reparación en las boutiques prolongan la vida de los productos y la línea de fragancias “Botanical Rainbow” emplea frascos reciclados. Durabilidad como elemento de lujo, no solo moda de temporada.

Fundación, cultura y momentos controvertidos: impacto más allá de la moda
La marca siempre quiso ser algo más que una casa de moda. De ahí la idea de la Fundación Loewe, fundada en 1988. Desde el principio apostó por la cultura y la artesanía, como si quisiera recordarle al mundo que la moda también es arte. El Premio de Poesía se lanzó ese mismo año, y desde 2016 llegó el turno del Craft Prize, con una dotación de 50 000 € para un solo creador. Cada año se presentan miles de artistas, y los finalistas tienen la oportunidad de exponer en lugares realmente prestigiosos.
Fundación Loewe
La colaboración con el Museo del Prado dio lugar al proyecto “Writing the Prado”, y la implicación en la danza o la fotografía demuestra que Sheila Loewe, presidenta de la fundación, asume esta misión de manera personal. En 2024, la marca patrocinó la exposición “Sleeping Beauties” en el Metropolitan Museum of Art y abrió “Crafted World” en Shanghái. No se trata solo de relaciones públicas, sino de una construcción coherente de la imagen de una marca que eleva la artesanía al nivel de arte contemporáneo.

Cuando la moda se encuentra con el debate público
Pero no todo salió bien. En los años 2017-2018, Loewe se vio envuelta en turbulencias por el uso de motivos andinos de las culturas Otavaleña y Salasaka; la gente acusó a la marca de apropiación cultural. ¿El resultado? Eliminación de las imágenes controvertidas y replanteamiento de los procesos. Un año después, llegó el turno de la colección a rayas, que parte de la opinión pública asoció con los uniformes de los campos de concentración. La marca se disculpó rápidamente y retiró los estilismos. Recientemente, en 2025, la Comisión Europea impuso una multa de unos 18 millones de euros por mantener precios de reventa entre 2015 y 2023. Loewe reconoció la práctica y la detuvo, lo que puede considerarse un punto de inflexión en su enfoque hacia la responsabilidad corporativa.
Un legado que sigue evolucionando
Historia Loewe no es un retrato congelado en el tiempo de una sola época, sino un diálogo continuo entre la tradición artesanal y la sensibilidad estética contemporánea. La marca ha experimentado una transformación, pasando de ser un taller de cuero madrileño a una casa de moda capaz de interpretar las cambiantes necesidades de sus clientes sin perder su identidad. Es precisamente esta flexibilidad, manteniendo los valores fundamentales de calidad y maestría, la que le ha permitido perdurar durante más de 175 años.

El legado no significa estar encerrado en una vitrina de museo. Significa mantener viva la memoria de lo que es importante y tener el valor de reinterpretarlo para las nuevas generaciones.
Loewe sigue siendo la prueba de que el lujo no tiene que elegir entre la historia y la modernidad. Basta con saber entrelazarlas.
Natti 77
redacción moda & estilo de vida
Luxury Blog








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